AJUSTES SÓLIDOS EN TIEMPOS LÍQUIDOS
El discurrir de los tiempos líquidos
Antes de que el verbo de la pandemia se hiciera carne en nuestras sociedades, nuestra vida social ya transcurría con la fluidez propia de estos tiempos líquidos. Era un discurrir agitado por la inmediatez, por las prisas inaplazables, por lo fugaz del momento. Tiempos orientados al consumo voraz de materiales tangibles e intangibles, pero desechables como un cleenex. El discurrir de los tiempos líquidos.
Instalados en una hiperactividad agotadora, en un movimiento permanente, saltábamos de un horizonte a otro sin haber asimilado el anterior. Todavía no habíamos satisfecho una necesidad ficticia o impostada que ya asomaba la siguiente. Y en nuestro afán por fluir con la corriente, no queríamos hacerla esperar. La liquidez era el estado natural que conformaba nuestra realidad personal y social, tal como anticipó el sociólogo Bauman en su Modernidad Líquida.